Te cuento el secreto para que puedas viajar con tu bebé este verano y duermáis igual de bien que en casa.
Seguro que tras ser madre o padre te apetece mucho viajar, visitar a la familia o amigos y presumir de bebé. Pero quizás te asaltan los miedos ¿Al pequeño le afectaran los cambios? ¿Extrañará su casa? ¿Dormirá bien? ¿Dónde dormirá?
Tenemos la solución perfecta para las familias que quieren seguir con su ritmo de vida pero sin perjudicar el descanso de sus hijos...¿Has visto nuestros nidos?

Son muchísimo más ligeros que las típicas cunas de viaje (que ocupan el maletero entero y pesan más que 4 maletas). Y además ya viene con su colchoncito incorporado, y no cualquier colchón, de látex!
Puedes poner el nido en el sofá, en la cama, a la sombra en la piscina o incluso en el suelo.

Si ya tienes cuna en tu casa de vacaciones, igualmente es buena idea llevarte el nido (sobre todo si tu bebé aún es pequeñito). Esas cunas les parecen enormes y no terminan de sentirse arropados. Mirad lo bien a gusto que se ve al bebé si ponemos el nido dentro de la cuna, haciendo como de reductor.

Tu bebé enseguida reconocerá su cunita y podrá dormir "en su sitio conocido" en cualquier lugar. Así seguro que no extraña y todos podréis disfrutar de las vacaciones.
Y si se mancha, no tengas miedo, se desenfunda completamente y a la lavadora. El algodón orgánico libera muy bien la suciedad. Además es mucho más transpirable que el algodón convencional y evitará que tu bebé pase calor.
¿Y cómo me lo llevo? Pues con la funda con asas que viene de regalo con el nido. Muchas familiar aprovechan el hueco interno del nido para meter toda la ropa, mantas y demás equipaje del bebé. Así optimizamos el espacio.
Aquí os dejo algunos ejemplos de bebés viajeros que ya han vivido muchas aventuras y han conseguido dormir como marmotas.
Poner foto en el cesped, en la caravana, en la cuna de viaje etc...